¿ Cómo cuidar tu prenda de lyocell ?
El lyocell es un tejido suave, fluido y eco-responsable, apreciado por su caída impecable, su transpirabilidad y su delicadeza sobre la piel. Aunque es naturalmente resistente y duradero, unos sencillos gestos permitirán preservar su belleza, la intensidad de sus colores y su textura a lo largo del tiempo.
Lavado
- Lava tu prenda a 30°C como máximo en un programa delicado o para lana. Utiliza un detergente líquido suave y ecológico, y evita los blanqueadores o suavizantes, ya que podrían recubrir y apagar las fibras.
- Lava la prenda del revés y preferiblemente dentro de una bolsa protectora de lavado para evitar que la superficie lisa sufra fricción con otras prendas.
Aclarado
- Un aclarado minucioso con agua fría es el secreto para eliminar por completo los residuos de detergente, manteniendo así la transpirabilidad natural y el acabado limpio y suave de tu pieza de lyocell.
Secado
- Prioriza el secado al aire libre, en plano o en una percha, protegido de la luz solar directa. Se desaconseja por completo el uso de la secadora, ya que el calor puede hacer que las fibras encojan, se vuelvan rígidas o pierdan su suavidad característica.
Planchado
- El lyocell puede endurecerse ligeramente al mojarse, pero recupera toda su flexibilidad una vez seco y ligeramente planchado. Plancha tu prenda del revés a una temperatura de baja a media, o utiliza una plancha vertical de vapor suave para eliminar fácilmente las arrugas.
- La limpieza en seco también es una opción, especialmente para las prendas de lyocell más estructuradas o de sastrería.
Los pequeños gestos que marcan la diferencia
Evita la secadora para prevenir el encogimiento y preservar la fluidez del tejido
Elige un centrifugado moderado (máximo 600-800 rpm) para reducir las arrugas profundas
Sacude la prenda y cuélgala inmediatamente después del lavado para facilitar que se estire de forma natural
Plancha siempre del revés para evitar que aparezcan brillos en la superficie del tejido