Capítulo IV :
La chamade
El corazón se acelera por la carretera, por esa curva que se abre a un valle ocre, por el aroma de la lavanda que entra por la ventana, por el pequeño hotel encontrado demasiado tarde por la noche e imposible de abandonar por la mañana.
La Chamade : dos mujeres rumbo al sur, ventanillas abiertas, música a todo volumen. Sin plan, solo un deseo de sol y de esas mañanas en las que el tiempo se estira como una sombra sobre el asfalto caliente.


La nueva colección de verano se mueve al ritmo de este viaje: estampados generosos, tejidos transpirables, siluetas en movimiento.
El estampado Sunflower, en tapiz provenzal, llevado como vestido bustier entallado; una falda larga recta muy años 90, o pantalones cropped acampanados.
Amourette, un delicado motivo de flores silvestres recogidas en el camino, regresa en rojo tostado sobre jerseys drapeados, con escotes bañados por el sol.
Al caer la noche, los estampados se intensifican. Cherry Baby juega una nota juguetona y veraniega, cerezas y flores de cerezo en un vestido largo de crêpe.
Fleurs de Minuit florecen sobre satén elástico negro, garantizando un brillo radiante.
El blanco, el de las masías provenzales, de la piedra seca, de la Sainte-Victoire al mediodía. Velos ligeros con escotes cuadrados, una cascada de botones de nácar.
Y luego, un vestido rosa a rayas sin esfuerzo, que difumina la línea entre el día y la noche.
Y el corazón vuelve a acelerarse…


















