¿Cómo cuidar su prenda de lino?
El lino es una fibra noble, natural y vegetal, apreciada por su transpirabilidad excepcional, su textura auténtica y su elegancia estival relajada. Aunque las fibras de lino son muy resistentes, carecen de elasticidad natural: por ello, un lavado adecuado, un secado suave y un planchado atento son esenciales para mantener su caída fluida, suavizar el tejido y evitar que se vuelva rígido.
Lavado y Aclarado
- Lave su prenda a un máximo de 40°C en un ciclo delicado. Utilice un detergente líquido suave y evite estrictamente el cloro o los blanqueadores agresivos, que debilitan la fibra de lino y apagan los tonos naturales.
- Un aclarado a fondo con agua fría es el secreto para eliminar por completo los residuos de detergente, garantizando que el tejido mantenga su transpirabilidad y no adquiera un tacto áspero.
Secado y Forma
- Seque siempre el lino al aire libre, colgado en una percha o en horizontal, en un lugar sombreado y bien ventilado. Evite la luz solar directa y extrema, ya que reseca en exceso las fibras y las vuelve quebradizas.
- El planchado es ideal para realzar su belleza. Planche la prenda cuando aún esté ligeramente húmeda a alta temperatura, o utilice un vaporizador potente. Planche el lino oscuro siempre del revés para evitar reflejos brillantes no deseados.
Los pequeños gestos que marcan la diferencia
Nunca escurra ni retuerza el lino con fuerza antes de secarlo, ya que esto fijará arrugas profundas muy difíciles de quitar
Evite la secadora a altas temperaturas; si es necesario, use un ciclo corto y suave solo para ablandar las fibras y termine el secado al aire
Cuelgue siempre las camisas, vestidos y americanas de lino en perchas anchas para no deformar los hombros
Guarde sus prendas en un lugar seco y oscuro, evitando las fundas de plástico que retienen la humedad y hacen amarillear la fibra