¿Cómo cuidar tu prenda de seda?
La seda es un tejido lujoso, delicado y naturalmente brillante. Con los cuidados adecuados, conservará su suavidad y su belleza a lo largo del tiempo.
Lavado
- Lavar a mano en agua fría (máximo 20°C) utilizando un detergente suave diseñado para prendas delicadas, o un champú suave si es necesario.
- No dejar en remojo más de 5 minutos y nunca frotar el tejido. En su lugar, presionar suavemente en el agua jabonosa.
- El lavado a máquina generalmente no se recomienda, ya que puede debilitar o alterar las fibras delicadas de la seda. Si se utiliza, elegir únicamente un ciclo muy suave específico para seda y colocar la prenda en una bolsa de lavado protectora.
- La limpieza en seco puede ser una opción adecuada para prendas de seda más estructuradas o de confección.
Aclarado
- Aclarar cuidadosamente con agua fría para eliminar todos los restos de detergente.
Secado
- No retorcer ni escurrir la prenda. Retirar el exceso de agua presionando suavemente con una toalla limpia.
- Dar forma a la prenda y dejar secar en posición horizontal sobre una toalla limpia, lejos de fuentes de calor directas y de la luz solar. Colgar puede ser adecuado para piezas ligeras, siempre que la prenda esté bien sostenida y no tenga riesgo de deformarse.
Planchado
- Planchar del revés a baja temperatura, idealmente cuando el tejido aún esté ligeramente húmedo.
- Para mayor protección, colocar un paño fino entre la plancha y la seda.
Pequeños gestos que marcan la diferencia
Evita el contacto directo con perfume o desodorante
Ten cuidado con joyas o bolsos que puedan enganchar el tejido
Guarda la prenda protegida de la luz y el polvo, idealmente en una percha
Cuando viajes, dóblala con suavidad para evitar arrugas profundas